Ángel de sombras. Graciela Guffanti. Trinity.
Ángel de sombras Un ángel de sombras me persigue. Observo, desafiante, su rostro abyecto. ¿Acaso puedo yo, alma vagabunda que ha presenciado todas las miserias humanas, espantarme ante su presencia? El ángel me desafía con ojos de feroz malignidad. Sin embargo, no le temo porque los ojos del hombre ardieron de tanta vileza ante mí y mis hermanas que ya conozco la furia de todas las furias, todos los escarnios, todas las violaciones. Con mi mano descarnada hundo en mi pecho el pentáculo, reminiscencia de hogueras y aquelarres. Observo al ángel de sombras con repulsión. Pero no habrá batalla porque ya no existe Paraíso, y Eva yace, desde hace siglos, en el polvo de la ignominia ...